Se rasgan las vestiduras

17 Dicimebre 2006
La aspiración por gobernar al sector que opera las políticas educativas de la Nación no ha sido siempre “un deseo muy sano” externado por los líderes de los trabajadores de la educación agrupados “voluntariamente” en torno al Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Más aún, la ambición de Elba Esther Gordillo Morales por trascender a posiciones de mayor poder que el que ejerce en el SNTE, tras haber sido impuesta por Carlos Salinas de Gortari al frente de esa organización, incluye ¿secretas ambiciones? por ocupar la titularidad del ejecutivo federal o de a perdis quedarse con la cartera denominada: Secretaría de Educación Pública (SEP), le ha llevado a generar alianzas -con tirios y troyanos- que le faciliten el acceso a las cúpulas del poder.La visión de la abnegada trabajadora de la educación le ha conducido a pactar, en función de sus intereses, lo mismo con los expresidentes Salinas y Zedillo emanados de Partido revolucionario Institucional (PRI), que con Martha Sahagún y su consorte Vicente Fox y Felipe Calderón, presidentes emanados del Partido Acción Nacional (PAN), que con Manuel Camacho Solís en su carácter de Secretario de Gobernación y su jefe político cuando ocupara la titularidad de la Delegación Política Gustavo A. Madero, coyunturalmente con sectores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), partidos políticos de todos los colores y sabores, intelectuales orgánicos lo mismo de centro, que de izquierda o derecha, medios masivos de comunicación, personajes y personeros políticos etc. etc. etc.Pero es tal el poder que ejerce la presidenta del CEN del SNTE, que sus hueste ocupan y han ocupado lo mismo desde los cargos mas humildes en las administraciones municipales - como direcciones en los gobiernos municipales y regidurías-, hasta los mas altos y encumbrados en la administración pública federal incluida la titularidad de algunas carteras –Secretarías- y de idéntica manera en las cámaras de diputados y senadores del Congreso de la Unión, lo mismo que la titularidad de oficinas estatales de educación, congresos locales y por que no citar el ejercicio de gobierno con cargos de gobernadores. De ahí que cause extrañeza que muchos de los actores del que-hacer educativo se rasguen las vestiduras por el otorgamiento faccioso de la Subsecretaría de Educación Básica y Normal, cargo la señora presidente del CEN del SNTE delegara en manos de su yerno. En este caso el nombre y la cercanía familiar son lo de menos dado esa posición ya le fue otorgada con anterioridad y la dirigente vitalicia del magisterio lo ocupó mediante una gente cercanísima a ella procedente de la Fundación para la Cultura del Maestro Mexicano y quien con posterioridad de deslindara de ella; Olac Fuentes Molinar. La administración del despacho educativo en la entidad no esta exenta de situaciones similares: Un número creciente de funcionarios del sector educativo tienen marca de origen –por supuesto elbista a todas luces- como lo demuestra el que mas del 50 por ciento de los titulares de las CORDES provenga de los comités ejecutivos de las secciones 23 y 51 del SNTE, pero esa es otra historia.

No hay comentarios: