20 Noviembre 2006
La propuesta para conformar una nueva organización nacional de trabajadores de la educación formulada por algunos "viejos" actores de la vida sindical, generadores en su momento de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), permite esbozar algunas inquietudes acerca de aquello que es por obra y gracia delas políticas emanadas de los gobiernos postcardenistas. Entre estas resaltaría la relacionada con el interés gubernamental por mantener a una organización sindicalque subsiste artificialmente gracias a una estructura de la administración pública a su disposición. No se puede entender de otra manera el asunto cuando es sólo mediante a la firma del Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica y Normal (ANMEByN) que el gobierno federal y los de las entidades federativas reconocen al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) como titular de las relaciones laborales dejando al margen de los requisitosestablecidos en la normatividad laboral. Pero si bien es cierto que el reconocimiento oficial como titular de las relaciones laborales se remonta a la firma del ANMEByN -mayo de 1992-, la política gubernamental favorable al SNTE se hace patente con toda claridad a través de las autoridades laborales –en los ámbitos del ejecutivo y del judicial-, quienes por años desecharon cualquier intento por lograr un registro gremial diferente al que había obtenido el SNTE a final de los años cuarenta y a través de las autoridades educativas locales quieneshistóricamente han adoptado el triste el papel de recaudadores de las cuotas sindicales, a pesar de no existir un proceso de formal de afiliación a laorganización por parte de los trabajadores de la educación.Los años han pasado y las políticas de las autoridades gubernamentales y laborales -lo mismo que las condiciones económicas y políticas- han cambiado, hechos quealientan la propuesta de quienes consideran que ha llegado el momento para concluir con el dominio que ejercen Elba Esther Gordillo Morales, presidenta de la ComitéEjecutivo Nacional (CEN) del SNTE y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y conformar una nueva estructura de organización más acorde a los tiemposque vivimos.La descentralización de los servicios educativos promovida por el gobierno federal por medio del ANMEByN, el papel de patronos sustitutos adoptados por los gobiernos de la entidades federativas a raíz del mismo instrumento, la participación creciente de los estados de la federación en la creación de libros de texto con un carácter regional, el incumplimiento de las autoridades locales con el pacto federal, como sucediera en el caso de la negativa a entregar un libro de texto –BIOLOGIA- en entidades gobernadas por autoridades emanadas del Partido Acción Nacional, partido en el gobierno a cuyo cargo se encuentra la Secretaría de Educación Pública responsable de la publicación y otras situaciones similares permitirían pensar en nuevas formas de organización sindical como las propuestas formuladas recientemente, tal ves de carácter local, federadas, que representaran de mejor manera a sus agremiados afiliados de manera voluntaria con quien libremente desearan. Tal vez, es cuestión de interés.
No hay comentarios:
Publicar un comentario