93 por ciento de FAEB a sueldos y salarios

Los autores y Mexicanos Primero AC. Señalan que “hablar de brechas es sostener que hay una perspectiva de logro deseable una métrica válida a lo largo de la cual se pueden identificar posiciones relativas de distintas personas y grupos; es poder afirmar que hay cercanía y lejanía, mayor y menor distancia con respecto de una meta, fin u objetivo”. Se refieren explícitamente a las fijadas por el Sistema Educativo Nacional, aluden explícitamente a lo establecido en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en la Ley General de Educación “y en los compromisos internacionales signados por el Estado mexicano que establecen las metas prioritarias”, e implícitamente a los grandes objetivos y metas nacionales ordenados en el Plan Nacional de Desarrollo y en el programa del sector educativo, en los planes estatales de desarrollo y en los programas educativo locales (escolaridad, ingreso, permanencia y egreso pertinentes, “aprendizajes que se expresan como competencias para la vida”, educación homogénea y equivalente para todas y todos los niños sin importar origen étnico y geográfico, credo, acceso a recursos humanos, tecnológicos y financieros con un carácter universal).


Tras analizar que las escuelas no mejoran el nivel de capital cultural de los estudiantes adquirido en sus casas, sino que lo perpetúan y que no generan condiciones de cambio en ellos, citan los resultados de a una investigación realizada por el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE) que muestra “que los niños indígenas tienen mejores resultados si acuden a escuelas rurales, por encima de lo que logran cuando asisten al subsistema de educación indígena”, a pesar de estudiar, en las indígenas, en su lengua materna, preguntado mediante cita que “si las desigualdades de aprendizaje entre los “estudiantes indígenas de escuelas rurales y escuelas indígenas no se explican por las diferencias socioeconómicas de los estudiantes ni por las disparidades de los recursos de las escuelas”, cual podría ser el factor que explicara el cambio logrado en los estudiantes, arribando a una conclusión que les permitirá justificar el capítulo 3 de Brechas, estado de la educación en México, 2010, denominado El registro de maestros, y cuya respuesta es al parecer obvia: el maestro “punto en donde las fragilidades se concentran, como también nosotros hemos venido insistiendo,”.


“La mejor estrategia es la educación de calidad”, propuesta retomada por los autores, formulada reiteradamente por otros actores del que–hacer educativo, investigadores de la cuestión educativa, intelectuales comprometidos con la educación, organismos nacionales e internacionales y vinculada por ellos, al logro de mejores condiciones de vida, incluida la de la participación democrática, el combate a la pobreza, una mejor toma de decisiones y al cierre de brechas en la educación, fundamental para “lograr la igualdad de oportunidades educativas” mediante el fortalecimiento de “las competencias profesionales de los docentes, pues en la práctica docente se encuentra el “nudo gordiano” para apoyar el éxito académico de los estudiantes de grupos marginados”, a mas de otras cuatro estrategias. “La mejor oportunidad para quebrar las tendencias, la mejor oportunidad para tender un puente en las brechas de logro educativo es un buen maestro”, señalan.


Si bien Mexicanos Primero reconoce que un buen docente pudiese ser el parteaguas que ayudara a quienes dependen de él, niñas y niños, pudiesen “cerrar brechas”, también lo es que rememora que los y las docentes, “son producto del sistema que quieren cambiar (?) y arrastran carencias y ausencias de su propia formación básica.”, que las escuelas Normales en las que se forman, “no son en general buenas escuelas”, y que por haber egresado de ellas hace muchos años, muchos de ellos, “desconocen los nuevos enfoques pedagógicos y que no son exigentes en términos de lo que es el parámetro a alcanzar en el nivel terciario”, adicionalmente resalta que los incentivos de los trabajadores de la educación, “han estado igualmente distorsionados por décadas, con gran dificultad para cerrar la brecha con el mundo contemporáneo de un profesionista que avanza por mérito propio y no como parte de una agrupación con agenda política, fuerte organización vertical y alta capacidad para decidir por el maestro en aspectos cruciales como su adscripción o promoción”.


A pesar de reconocer que lo invertido en educación no alcanza ni en lo personal ni en lo institucional, señala que existe un gran un gran problema de “eficiencia” (calculado seguramente a partir de lo que se invierte y los resultados que se obtienen) ya que el porcentaje del Fondo de Aportaciones para la Educación Básica y Normal (FAEB) destinado a sueldos y salarios equivale al 93 por ciento del total del fondo y es segundo de los países afiliados a la Organización para la Cooperación y Desarrollo (OCDE) sólo por abajo de Portugal, 14 puntos porcentuales sobre la media de los países reportados (79 por ciento), incluidos Estados Unidos, país que se encuentra abajo de la media lo mismo que Suiza, Suecia, Reino Unido, Corea, Estados que obtienen mucho mejores resultados en el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos de la OCDE (PISA) que la nación azteca.

No hay comentarios: