ANIVERSARIO PROSPECTIVO

El primer aniversario al frente del despacho educativo de la administración que encabeza Felipe Calderón Hinojosa, titular del ejecutivo federal emanado de Partido Acción Nacional (PAN), permite que Alonso Lujambio Irazábal recorra la legua mediática señalando, no lo hecho en 365 días al frente del sector educativo, sino algunos propósitos que pretende alcanzar en un hasta ahora sector educativo entregado por el mandatario panista a su aliada. Elba Esther Gordillo Morales, presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Pero, y aunque señala que no piensa en la presidencia, muy propio, orondo, impecable, docto y con aires de intelectual, parte plaza ante micrófonos y planas de diferentes medios para mostrar respeto a quien muchos consideren es su jefa política inmediata, lo mismo que para señalar aspiraciones, que de lograrse, cambiarían la imagen pública de un servidor público identificado con Elba Esther.

Cuestionado por diversos actores del sector educativo por que, señalan, a pesar de ocupar la titularidad del sector educativo hace poco más de un año no tiene nada que informar como resultado de su gestión al frente de la Secretaría de Educación Pública (SEP), por que no ha logrado resultados positivos en la materia y porque ante todo, consideran, que sus acciones benefician de manera permanente al Sindicato oficial, Lujambio Irazábal, responde ante medios, mostrando lo que él califica como logros de la administración de Calderón Hinojosa en materia educativa, entre los que resalta: la Alianza por la Calidad Educativa (ACE), pacto sellado entre los titulares del gobierno y del SNTE, el concurso para ingresar o continuar prestando servicios en el sector educativo que presuntamente evitaría, según Lujambio, la venta y la herencia de plazas, el incremento en el monto de becas otorgadas a estudiantes de diferentes niveles (seis millones anuales), la inversión en la infraestructura escolar que se habría realizado para mejorar la imagen de 20 mil edificios escolares incluida la remodelación de 5 mil baños a raíz de la influenza, la mejora en los índices de cobertura en educación media superior y superior.

Pero a pesar de lo que se le cuestiona y de los logros que resalta, la presencia de Alonso Lujambio al frente de la SEP, como se le ha impugnado, se nota en varios aspectos y circunstancias entre ellos y ellas los que benefician y fortalecen a Elba primera en su lucha en contra de Josefina Vásquez Mota, diputada federal miembro y líder de la fracción parlamentaria del PAN en la Cámara de Diputados, primer Secretaria de la SEP, patentizadas en la sustitución de Miguel Szekely Pardo y Jorge Santibáñez Romellón al frente de las subsecretarías de Educación Media Superior y de la Planeación y Evaluación, dirigentes de proyectos de modernización identificados con demandas y políticas provenientes de convenios internacionales y de organismos como los de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación (UNESCO) y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), a los que se les cuestionara la implementación de proyectos que afectarán a trabajadoras y trabajadores miembros de gremio, mediante la certificación de competencias docentes y la evaluación a través de la prueba Enlace.

Al margen de la connotación que pudiese tener en la contienda entre dos de la mujeres con mayor poderío en la política nacional, la presencia de Lujambio Irazábal destaca en la generación de políticas públicas que recentralizan la actividad financiera y administrativa de la SEP federal, como se evidencia mediante la incorporación a la Ley de Egresos 2010, del acuerdo secretarial 482 firmado por su antecesora cuyo objetivo gira en torno a evitar el pago de los comisionados sindicales, incluidos los del SNTE y/o los de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y otros grupos que gozan de prebendas lo mismo que apoyos de cualquier naturaleza para fines distintos a los establecidos considerados desviaciones financieras, con cargo al Fondo de Aportaciones para la Educación Básica (FAEB).

En su peregrinar ante los medios Lujambio lo mismo reconoce la falta de estadísticas confiables que señalen cuántas y cuántos trabajadores cobran con cargo a la nómina transferida (de ahí la propuesta presidencial aprobada en la Ley de Egresos 2010 por diputadas y diputados de la LX legislatura) datos imprescindibles para cualquier proyecto de reingeniería y la importancia que tienen para la consecución de la calidad educativa, logro que Lujambio atribuye a la actual administración federal, los acuerdos requeridos con la dirigencia del SNTE para lograr modificaciones sustanciales a Carrera Magisterial, la entrega de estímulos para quienes por los resultados en la Evaluación Nacional de Logro Académico, alumnos y alumnos ubiquen como maestras y maestros destacados.

El de Lujambio podría considerarse por como esta planteado, como un aniversario prospectivo y por el bien de la Nación, sus contradicciones lo mismo que sus alianzas le permitan lograr lo que esta planteando.

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