Maestros
En tanto que trabajadores de la educación de la entidad amenazan con reactivar la oposición mostrada previamente a la Alianza por la Calidad de la Educación (ACE), suscrita entre el presidente Felipe Calderón Hinojosa, y Elba Esther Gordillo Morales, presidenta del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), y dirigentes magisteriales de las secciones locales refrendan las acusaciones penales interpuestas en contra de dirigentes alternativos, Fernando González Sánchez, subsecretario de Educación Básica (SEB) de la Secretaría de Educación Pública (SEP), en el marco de la primer Jornada Nacional de Exploración de Materiales Educativos para la Articulación Básica, 1º y 6º grados de primaria realizado entre el 31 de marzo y el 4 de abril del 2009, afirmó:
“El compromiso de la SEP es terminar el sexenio con un solo plan de estudios para el nivel educativo, con una nueva generación de materiales educativos y libros de texto que permitan que los alumnos incrementen significativamente sus logros académicos y se incorporen exitosamente a la vida y al trabajo”.
Pero, y al parecer, contrario al camino adoptado por la fracasada Reforma Integral a la Educación Secundaria, criticada acremente porque ni es reforma ni es integral y reducir tanto el número de asignaturas, horas del plan de estudios del nivel, así como el contenido de programas como historia, formación cívica y ética, en general los temas relacionados con la ciencias sociales: “la reforma integral a la educación básica pretende mediante la articulación de los programas de preescolar, primaria y secundaria, diseñar un currículo articulado, coherente y de profundidad creciente, centrado en el desarrollo de competencias de acuerdo con los niveles de desarrollo, las necesidades educativas y las expectativas que tiene la sociedad mexicana del futuro ciudadano (boletín 089, SEP: www.sep.gob.mx )”.
Reprobada previamente por miembros de los consejos consultivos interinstitucionales, por dejar la conducción de “políticas educativas” en manos del SNTE lo mismo las orientaciones pedagógicas. Coincidente con posturas de rechazo externadas por miembros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), la reforma integral a la educación básica, señala el boletín089/SEP que da a conocer la actividad del González Sánchez, “ha recibido cerca de 175 mil comentarios y recomendaciones, del seguimiento a las escuelas piloto, y de la evaluación que hacen diversas instituciones académicas”.
Pero aún así, y a pesar del cronograma de actividades de los “proyectos prioritarios” de la subsecretaría de Educación Básica que establece el cumplimiento de metas entre los años 2010-2012, e incluyen entre otros a los de la consolidación de las reformas de preescolar y de la secundaria, la realización de estados del arte sobre el desarrollo infantil y las didácticas, el diseño y elaboración del currículo de primaria, la construcción de consensos sociales para el currículo de primaria, la actualización de docentes y directivos para contar con un currículum articulado al 2012, grandes conglomerados sociales siguen objetando forma y fondo de los cambios propuestos en torno a la ACE.
Entre ellos, la de sujetar un cambio curricular a plazos determinados, la de no evaluar ni rendir cuentas de las reformas previas a la educación preescolar y de educación secundaria, la de no incluir en la reforma la correlación pertinente en tratándose de la que necesariamente debe hacerse a planes y programas de estudios de las licenciaturas en educación normal, la de ignorar cualquier propuesta de reforma ajena a la manifestada por la dirección nacional del sindicato magisterial, incluidos trabajadores de la educación en servicio, investigadores, actores del proceso educativo, la de seguir reservando a la federación cualquier pretensión de reforma a planes y programas de estudios y marginar de éstas responsabilidades a los interesados en los ámbitos locales y municipales incluidos los responsables sectoriales de las administraciones locales, la de adoptar propuestas curriculares basadas en competencias, ajenas a los principios establecidos en al artículo 3 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Además, la de vincular una reforma curricular integral a pesar de que las pretendidas para los niveles de preescolar y secundaria son previas, a una política de alianzas coyuntural denominada Alianza por la Calidad de la Educación y justificar así, la oposición de centenares de maestros que encuentran en el SNTE al enemigo principal, la de no vincular la inversión educativa y gasto en pago de docentes, a los resultados obtenidos, la de entregar plazas de trabajo ad perpetuam sin tomar en consideración evaluaciones sociales y rendimientos particulares y otras muchas, muchas más. En fin toda una reforma integral.
En tanto que trabajadores de la educación de la entidad amenazan con reactivar la oposición mostrada previamente a la Alianza por la Calidad de la Educación (ACE), suscrita entre el presidente Felipe Calderón Hinojosa, y Elba Esther Gordillo Morales, presidenta del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), y dirigentes magisteriales de las secciones locales refrendan las acusaciones penales interpuestas en contra de dirigentes alternativos, Fernando González Sánchez, subsecretario de Educación Básica (SEB) de la Secretaría de Educación Pública (SEP), en el marco de la primer Jornada Nacional de Exploración de Materiales Educativos para la Articulación Básica, 1º y 6º grados de primaria realizado entre el 31 de marzo y el 4 de abril del 2009, afirmó:
“El compromiso de la SEP es terminar el sexenio con un solo plan de estudios para el nivel educativo, con una nueva generación de materiales educativos y libros de texto que permitan que los alumnos incrementen significativamente sus logros académicos y se incorporen exitosamente a la vida y al trabajo”.
Pero, y al parecer, contrario al camino adoptado por la fracasada Reforma Integral a la Educación Secundaria, criticada acremente porque ni es reforma ni es integral y reducir tanto el número de asignaturas, horas del plan de estudios del nivel, así como el contenido de programas como historia, formación cívica y ética, en general los temas relacionados con la ciencias sociales: “la reforma integral a la educación básica pretende mediante la articulación de los programas de preescolar, primaria y secundaria, diseñar un currículo articulado, coherente y de profundidad creciente, centrado en el desarrollo de competencias de acuerdo con los niveles de desarrollo, las necesidades educativas y las expectativas que tiene la sociedad mexicana del futuro ciudadano (boletín 089, SEP: www.sep.gob.mx )”.
Reprobada previamente por miembros de los consejos consultivos interinstitucionales, por dejar la conducción de “políticas educativas” en manos del SNTE lo mismo las orientaciones pedagógicas. Coincidente con posturas de rechazo externadas por miembros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), la reforma integral a la educación básica, señala el boletín089/SEP que da a conocer la actividad del González Sánchez, “ha recibido cerca de 175 mil comentarios y recomendaciones, del seguimiento a las escuelas piloto, y de la evaluación que hacen diversas instituciones académicas”.
Pero aún así, y a pesar del cronograma de actividades de los “proyectos prioritarios” de la subsecretaría de Educación Básica que establece el cumplimiento de metas entre los años 2010-2012, e incluyen entre otros a los de la consolidación de las reformas de preescolar y de la secundaria, la realización de estados del arte sobre el desarrollo infantil y las didácticas, el diseño y elaboración del currículo de primaria, la construcción de consensos sociales para el currículo de primaria, la actualización de docentes y directivos para contar con un currículum articulado al 2012, grandes conglomerados sociales siguen objetando forma y fondo de los cambios propuestos en torno a la ACE.
Entre ellos, la de sujetar un cambio curricular a plazos determinados, la de no evaluar ni rendir cuentas de las reformas previas a la educación preescolar y de educación secundaria, la de no incluir en la reforma la correlación pertinente en tratándose de la que necesariamente debe hacerse a planes y programas de estudios de las licenciaturas en educación normal, la de ignorar cualquier propuesta de reforma ajena a la manifestada por la dirección nacional del sindicato magisterial, incluidos trabajadores de la educación en servicio, investigadores, actores del proceso educativo, la de seguir reservando a la federación cualquier pretensión de reforma a planes y programas de estudios y marginar de éstas responsabilidades a los interesados en los ámbitos locales y municipales incluidos los responsables sectoriales de las administraciones locales, la de adoptar propuestas curriculares basadas en competencias, ajenas a los principios establecidos en al artículo 3 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Además, la de vincular una reforma curricular integral a pesar de que las pretendidas para los niveles de preescolar y secundaria son previas, a una política de alianzas coyuntural denominada Alianza por la Calidad de la Educación y justificar así, la oposición de centenares de maestros que encuentran en el SNTE al enemigo principal, la de no vincular la inversión educativa y gasto en pago de docentes, a los resultados obtenidos, la de entregar plazas de trabajo ad perpetuam sin tomar en consideración evaluaciones sociales y rendimientos particulares y otras muchas, muchas más. En fin toda una reforma integral.
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