14 Agosto 2006
Al margen de los cuestionamientos a la Reforma para la Educación Secundaria realizados por diversos actores del proceso educativo, la actual confrontación por la enseñanza de la educación sexual plasmada en los materiales de apoyo de la materia de Ciencias del primer grado de la educación secundaria, muestra la existencia de una corriente, vinculada con los grupos mas retardatarios de nuestra sociedad, que pretende adueñarse de los contenidos de la enseñanza al margen de lo estipulado en el artículo 3 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.De entre estos grupos destaca la opinión de la curia de la iglesia católica apostólica y romana en su capítulo mexicano. Controvertida como muchas otras que vierte y escudados en la libertad de elección de los padres de familia, la iglesia y su vocero Norberto Rivera, llaman a los gobernadores a la desobediencia “civil” y les sugieren que impidan la circulación de los libros que contengan temas “escabrosos” en materia de educación sexual, priorizando el oscurantismo y la ignorancia de estos temas sobre la enseñanza científica de los mismos como si no fuese la incultura la base sobre la que descansan los abusos de muchos adultos sobre una cantidad innumerable de niños. Para ejemplo baste recordar la innumerable cantidad de denuncias que sobre abusos sexuales de los curas sobre niños existen en diferentes instancias. Destaca entre ellas la que pesa en contra del líder de los legionarios de cristo y por las que ser encontrado culpable, fuese sancionado benévolamente con la privación de su ejercicio profesional por la propia curia vaticana. En la misma vertiente se enmarca la opinión de Guillermo Bustamante Mantilla, presidente de la Unión Nacional de Padres de Familia, quien sin mayor razón que la del ejercicio de la autoridad paterna, manifiesta su oposición a la enseñanza por oponerse la de la educación sexual, a la “moral y a las buenas costumbres” de los progenitores.Para nada preocupa a estos ¿líderes? de opinión que en nuestra realidad sea diferente.Que los niños reciban en casa y de manera distorsionada a través de los medios de comunicación información en materia sexual que no es supervisada por los padres de familia bajo los que escudan sus rechazos, que uno de cada 5 embarazos tenga como protagonistas a mujeres muy jóvenes menores a los dieciocho años y que se incremente el número de familia bajo jefaturazas por mujeres al no contar con el compromiso responsable de los hombres involucrados, que la mayor parte de abusos sexuales en contra de niños y niñas se cometa en casa y por familiares o por gente muy cercana a ellos como sucede en el caso de los ministros de culto católico denunciados en diferentes instancias, que se incrementen de manera alarmante las enfermedades de transmisión sexual en menores, como el SIDA.La enseñanza de la educación sexual cuestionada no esconde mas que una confrontación ideológica reiniciada por grupos, otrora privilegiados, que quieren retomar el control sobre un proceso que es potestad del estado en virtud de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
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