La Reforma que viene


26 Febrero 2007

MaestrosMucho se especuló sobre cuál sería el objetivo real del XXI reunión del Consejo Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación realizada los días 22 y 23 del mes en curso en la ciudad de Saltillo, estado de Coahuila, pero al margen de los asuntos comunicados de manera oficial; la preparación de la propuesta de la organización, que pretende –el SNTE- se integre a la agenda educativa nacional, y los trabajos que en el mismo sentido se realizan para el multianunciado encuentro con padres de familia a realizarse el próximo mes de abril, trascendió que el objetivo de la reunión de los consejeros nacionales tendría el fin de aprobar una postura del SNTE respecto a una reforma sustancial a la Ley del Instituto para la Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE).Que el costo para atender a 585 mil derechohabientes asciende a 45 mil millones de pesos anuales, que las aportaciones de los trabajadores (12 mil millones de pesos) cubren sólo una cuarta parte de lo requerido y que el resto debe ser socorrido con recursos fiscales es una realidad, como también lo es que el abandono en el que se ha tenido a esta institución se ha revertido en contra de sus propios afiliados, en su mayoría (70 por ciento) trabajadores de la educación, que la falta de medicamentos es una constante lo mismo que la atención especializada para enfermos que la requieren de urgencia, que el trabajo desarrollado por los servidores públicos empleados en esta institución se ha burocratizado y deshumanizado a extremos inconcebibles, como muchos otros señalamientos mas, es una realidad tan patente como la propia crisis institucional que “obliga” tomar medidas urgentes.Pero objeto del Consejo Nacional o no, la reforma a la Ley del ISSSTE es un asunto que viene. Planteada muy a modo de lo que quisiera la administración federal por Joel Ayala Almeida, líder de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE) y de lo que seguramente aprobará Elba Esther Gordillo Morales, presidenta del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del SNTE lo mismo que su dirigencia nacional, la reforma debe pasar, como lo plantea el Movimiento Democrático Nuevo Sindicalismo, por el establecimiento de “Acuerdos básicos de los Trabajadores al Servicios del Estado y sus dirigencias sindicales, como precondición a la discusión de cualquier reforma a la Ley del ISSSTE en el Congreso de la Unión”.Los acuerdos, cuyo eje central debe descansar en propuestas como las que promuevan un rescate financiero de la institución con cargo a la administración federal que mejore la cobertura, modernice a la institución y permita la contratación de especialista de alto nivel que cuiden la salud –en tiempo y forma- de los derechohabientes y sus familias, en promover la garantía de la permanencia de las aportaciones sociales, garanticen un salario decoroso y por lo tanto un mínimo de subsistencia para quienes estén en edad de recurrir a este derecho y de ninguna manera privatizar las aportaciones y el futuro sostén del pensionado, independientemente de otras formas de aportaciones a las que se quiera recurrir, revisen las altas pensiones y jubilaciones de las que gozan ex funcionarios de primer nivel de administraciones anteriores incluidos quienes han ejercido la primera magistratura de la Nación, deben estar en la base de esa reforma que viene.***Acuerdos básicos de los Trabajadores al Servicios del Estado y sus dirigencias sindicales, como precondición a la discusión de cualquier reforma a la Ley del ISSSTE en el Congreso de la UniónAntecedentes1. Durante el sexenio del Presidente Vicente Fox Quesada (2000-2006) el Gobierno Federal, a través de la Dirección General del ISSSTE y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), difundió ampliamente que el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) atravesaba por una grave crisis financiera, especialmente por el “déficit estructural” de su Fondo de Pensiones, la inviabilidad del actual sistema de reparto y, por lo tanto, la urgencia de llevar a cabo una reforma a la Ley del Instituto.2. Recién iniciado el sexenio, en mayo de 2001, el Banco Mundial (BM) recomendó al gobierno mexicano incluir en la agenda de reformas estructurales, la reforma del ISSSTE, particularmente la de pensiones, como un componente clave dentro de las políticas para lograr la sosteninbilidad fiscal y la sostenibilidad financiera.1 El argumento del BM fue que nuestro país enfrentaba una serie de pasivos de especial preocupación como el desequilibrio actuarial del sistema de pensiones del ISSSTE y la viabilidad de los 31 sistemas de pensión de las entidades federativas, se dijo incluso, que esos pasivos eran aún más preocupantes que la carga total de la deuda pública federal, estimada en 45% del PIB.2 Textualmente el BM “recomendó” lo siguiente: “Además de fortalecer la industria bancaria, otra área decisiva del sector financiero es la reforma del sistema público de pensiones (ISSSTE) y sus vínculos con el fondo público de la vivienda (INFONAVIT).3 Le corresponderá a este sexenio presidencial proporcionar una fuente más confiable de ahorros a largo plazo a los empleados federales, que permita la conversión de su plan de pensiones actual al mismo esquema de aportes definidos, capitalizado y administrado en forma privada usado por los trabajadores del sector privado. Esto generará un costo fiscal adicional (puede ser de un 1 por ciento del PIB por dos décadas). Vale la pena pagar este costo, puesto que puede ser compensado con creces por el efecto del nuevo sistema en el desarrollo de mercados financieros a más largo plazo y, en definitiva, en la tasa de crecimiento a largo plazo de la economía.” 43. En mayo de 2001, la Dirección General del ISSSTE presentó el diagnóstico del Instituto ante la Comisión de Seguridad Social de la Cámara de Diputados; el documento titulado ISSSTE: Situación actual y orientación al cambio fue presentado en formato Power Point. Una versión más actualizada fue presentada en el mismo formato en octubre de 2003 ante la Comisión de Salud y Seguridad Social del Senado de la República, titulado ISSSTE: Logros, disciplina administrativa y problemática estructural.En el diagnóstico se argumentó que el ISSSTE enfrentaba dos problemas cruciales: el déficit actuarial y financiero del Fondo de Pensiones y el déficit de operación del Fondo Médico, como resultado del impacto de las transiciones demográfica y epidemiológica, la insuficiencia de las cuotas, el deterioro de la relación cotizante/pensionado, el incremento de beneficios sin respaldo financiero, la ausencia de reservas, y el crecimiento más que proporcional del índice de precios de medicamentos con relación al índice general de precios (ISSSTE 2001; 2003)Particularmente, se insistió en la inviabilidad o agostamiento del actual sistema de reparto, cuya “crisis estructural”, demanda crecientes recursos fiscales para completar el déficit del a nómina de pensiones. En los escenarios presentados por la Dirección General, se concluyó que para alcanzar el equilibro financiero del actual sistema de pensiones, sin considerar el pasivo de las pensiones en curso de pago, se requería de cualquiera de las siguientes medidas: aumentar la prima total bipartita de 7% a 40% del sueldo base de cotización, o bien, fijar la edad de retiro (jubilación) en 75 años (ISSSTE, 2003). Estos argumentos y escenarios, apuntalaban la postura inequívoca de la Dirección General del Instituto: la única solución posible es la reforma estructural para convertir el actual sistema de reparto actual en otro basado en aportes definidos de capitalización individual. A esta conclusión llegó la Dirección del ISSSTE convergiendo, por esta vía, con las posturas del BM y la SHCP. Más aún, esa conclusión parte de un diagnóstico general, incompleto y, por lo tanto, sesgado, sobre la situación y problemática del Instituto. Al respecto, sobre las causas del desfinanciamiento de los fondos de pensiones y médico, el diagnóstico no hace referencia de otros factores estructurales e institucionales de gran importancia:i)Está ausente el análisis el impacto negativo que han tenido sobre la cobertura del sistema y los ingresos institucionales, factores estructurales como la caída y desvalorización de los sueldos, y el estancamiento del empleo público, agudizado por la implementación de programas de retiro voluntario para los trabajadores en activo. ii)El diagnóstico tampoco incorpora una evaluación detallada sobre las reservas de los distintos seguros, no se conoce el uso que se les dio, la política de inversiones financieras o institucionales de las mismas, y las causas de su agotamiento y extinción. iii)No se presenta ninguna evaluación del Sistema de Ahorro para el Retiro que se estableció en 1992 para, entre otros objetivos, mejorar las pensiones de los trabajadores al momento del retiro. Específicamente, no se evalúan las distorsiones en la implementación del seguro de retiro basado en cuentas individuales que, por un lado, no se ha utilizado como mecanismo financiero complementario para el pago de las pensiones y jubilaciones y, por otro lado, acusa serias irregularidades y control riguroso en los casos en que se han efectuado retiros ilegales. iv)En el diagnóstico esta ausente por completo el análisis sobre la situación del Fondo de Vivienda.v)Por último si bien se reconoce entre las causas del déficit de los fondos, el aumento de los beneficios sin un respaldo financiero, no se ubican las responsabilidades institucionales de tales medidas y su impacto en la situación actual de los fondos de pensiones y médico.La ausencia absoluta de reservas, las distorsiones del SAR 92 y el incremento de los beneficios sin respaldo financiero, nos hablan del impacto negativo de los esquemas deficientes de planeación actuarial, financiera y administrativa, y la falta de transparencia con la que se condujo al Instituto durante varias décadas.4. El modelo de reforma y la ruta critica a seguir fueron delineadas en las presentaciones tituladas Propuesta de reforma del ISSSTE de la Dirección General de Seguros y Valores de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP, julio 2003), Panorama General de los Sistemas de Pensiones en México de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP, agosto 2004), y en la presentación titulada Propuesta del ISSSTE y la SHCP presentada ante la Comisión de Seguridad Social de la Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión en agosto 2004. La reforma se planteó en dos ejes. Un primer eje para las pensiones: migrar a un nuevo sistema de cuentas individuales, operado con base en la separación de la población en tres generaciones (jubilados, trabajadores actuales y nuevos trabajadores), respetar los derechos de los jubilados y de los trabajadores actuales, entregar el Bono de Reconocimiento para la documentación de los derechos adquiridos de jubilación por los trabajadores activos al momento de la reforma y establecer la Pensión Mínima Garantizada para salvaguardar los derechos de los trabajadores de menores ingresos. Un segundo eje para el tratamiento de los otros seguros no pensionarios: hacerlos financieramente viables, buscar la portabilidad en todos los seguros, y adecuar los 7 seguros y las 14 prestaciones y servicios contenidos en la ley vigente, a una estructura de 5 seguros iguales a los establecidos en el régimen obligatorio de la Ley del Seguro Social. 5. El senador Joel Ayala presentó el 15 de diciembre de 2005, una iniciativa de decreto de nueva Ley del ISSSTE. La reforma al sistema de pensiones contenida en la iniciativa del senador Ayala es, en esencia, la misma que diseñó la SHCP, porque ambas plantean cerrar el sistema de reparto por otro de capitalización individual. En su caso, la propuesta Ayala contiene un matiz derivado de la introducción de dos cambios a la propuesta inicial de la SHCP, uno de ellos se refiere al “esquema de transición de un sistema a otro” (el mecanismo por el cual se resuelve el reconocimiento de los derechos adquiridos de la generación actual de trabajadores en activo) y, el otro, se refiere a la administración e inversión de las cuentas individuales. En el primer caso, la iniciativa Ayala propone que al momento de la reforma los trabajadores en activo elijan libremente si migran al nuevo sistema de capitalización individual o se mantienen en el sistema “antiguo” (que, dicho sea de paso, es ajustado) y, en el segundo caso, propone la creación de un órgano público “administrador de pensiones” denominado PENSIONISSSTE, para la administración e inversión de los recursos de las cuentas individuales de los trabajadores. 6. Por último, se afirma en diversos medios que en el mes de febrero de este año se hará oficial el anuncio de arranque del proceso de reforma del ISSSTE, teniendo como protagonistas principales a la SHCP y al ISSSTE por el lado gubernamental; a la Federación de Sindicatos al Servicios del Estado (FSTSE) y otros agrupamientos en representación de los intereses de los trabajadores, y al Congreso de la Unión como órgano de equilibrio entre los poderes del Estado que tendrá la última palabra. Se afirma que la base para la discusión partirá de la iniciativa presentada por el hoy diputado federal Joel Ayala Almeida.Críticas a la propuesta Ayala-SHCP-BM 1.No considera la situación que enfrentan los servicios de salud ni propone la atención de sus rezagos y rescate.2.Reduce la crisis del ISSSTE, y de la seguridad social en gran medida, a un problema de ingresos y egresos, de flujo de caja y de pasivos contingentes.3.En materia de pensiones opta por una reforma “espejo” a la del IMSS, sin contar hasta la fecha con una evaluación seria y rigurosa a casi diez años de su implementación (1997-2007).4.Sustituye el sistema de pensiones de reparto por un sistema de capitalización individual; es decir, individualiza los riesgos para alcanzar una pensión vitalicia y para asegurar las pensiones de sobrevivencia (viudez, orfandad, etc.).5.En consecuencia, regresa la seguridad social a los viejos esquemas mutualistas, donde los propios trabajadores enfrentaban sus riesgos y costos de atención.6.Traslada la carga financiera del “sistema antiguo” y del nuevo sistema de pensiones a los trabajadores en tanto que, los aumentos derivados del cambio de base para la cotización (salario de cotización) y el incremento de las primas en los nuevos seguros, serán resentidos en mayor proporción por los trabajadores, medidas que se traducirán en una disminución neta de los salarios de los trabajadores.7.No mejora la cobertura y otorga pensiones inferiores a las actuales. Las pensiones (tasas de reemplazo) bajo el modelo propuesto, apuntan a porcentajes promedio inferiores al 35%, se trata de una reforma que homologa, pero a la baja.8.Para el reconocimiento de los derechos adquiridos de los trabajadores en activo que, en su caso, opten al momento de la reforma por migrar al sistema de capitalización individual, emplea un instrumento que en su momento se consideró riesgoso e impactó negativamente al sistema chileno: el Bono de Reconocimiento (Bono de Pensión).9.Generaría una posible saturación del mercado financiero y una baja en los rendimientos. Con la reforma planteada, habría cerca de un billón trescientos mil millones de pesos en el sistema de fondos para el retiro, de los cuales, cerca de un billón estarían en papel de gobierno (Bono de Pensión).10.Finiquita la responsabilidad social del Estado con sus trabajadores, su papel se reduce a completar el pago de pensiones de un salario mínimo; el pago de las pensiones y jubilaciones en curso y, además, adquiere una deuda fiscal monumental a través del Bono de Pensión y el pago de la rentabilidad del mismo, deuda que traslada como compromiso de pago a las futuras administraciones federales.Estos son sólo algunos riesgos que se pueden correr si se toma la decisión de aprobar la reforma propuesta. Una reforma que, reiteramos, parte de un diagnóstico incompleto y sesgado de la situación y problemática de la seguridad social de los empleados públicos, y que se basa en un modelo de reforma que hoy en día se encuentra en una profunda revisión en varios países, incluido Chile que fue el país pionero del sistema de capitalización individual. De no corregir la estrategia y política de reforma impuesta por la SHCP, su mensaje puede invertirse por: al final del día es noche. Acuerdo para el rescate de la seguridad social De los trabajadores al servicio del Estado Desde otro lado, si bien es cierto que no puede desconocerse la complejidad de los problemas que aquejan hoy en día a la seguridad social de los trabajadores al servicio del Estado, en particular, de las pensiones y los servicios médicos, el Gobierno Federal debe reconocer que los problemas de incubaron y se dejaron crecer durante varias décadas atrás. Por lo que la mayor responsabilidad del rescate y fortalecimiento de la seguridad social recae en el Estado mexicano.La solución pasa por la consecución de precondiciones previas a la discusión de cualquier modelo de reforma del ISSSTE en el Congreso de la Unión. En tal sentido es necesario ética, social y políticamente arribar a compromisos compartidos que partan de la construcción de un amplio acuerdo social, político y económico, que involucre a todos los actores, partiendo de compromisos previos del Gobierno Federal. Sólo un consenso amplio permitirá construir LA REFORMA que se necesita. Deberá basarse en acuerdos del tipo TODOS PONEN, en donde cada quien reconozca y asuma su responsabilidadBases del Acuerdo Generales:Abrir un proceso amplio de diálogo y negociación, que conduzcan a los consensos necesarios.Promover un amplio debate y generación de propuestas.Elaborar un diagnóstico integral que sea compartido por todos los actores.Realizar auditorias que transparenten y aclaren el uso de los recursos y fondos.Se requiere discutir con seriedad lo que implica una seguridad social digna que otorgue pensiones y servicios de salud dignos a toda la población.Es necesario dejar atrás la visión de los mínimos (pensiones mínimas, servicios mínimos y salarios mínimos) como base para el rediseño de la seguridad social y romper con la postura seguida por la SHCP y los organismos financieros internacionales, de otorgar servicios y pensiones precarios y de subsistencia, mientras se generan grandes utilidades con los ahorros de los trabajadores.Se requiere un Estado responsable y garante de la seguridad social, fiscalmente fuerte para concretar las medidas económicas que se requieren para el rescate de la seguridad social.Rescatar con recursos fiscales extraordinarios los servicios médicos del ISSSTE y del IMSS. (más de 15 años de desinversión)Llevar a cabo una evaluación seria y responsable de la reforma del IMSS de 1995/97.(Las cuentas individuales jugoso pastel para las afores, a costa de la sangría de los trabajadores con sus míseros salarios)Recuperar las experiencias de otros países y generar un aprendizaje de las reformas que han hecho.Discutir abiertamente el sistema de cuentas individuales, como se está haciendo en Chile e informar a la población de sus resultados pues hasta ahora ganan las afores pero los trabajadores no tienen garantizada una pensión digna.Evaluar la pertinencia de este modelo, dado que sólo podría funcionar con salarios altos y como complemento de la pensión, no como pilar básico (experiencia canadiense).Por último, se requeriría evaluar la pertinencia de avanzar hacia un sistema nacional dual, que incluya una Pensión universal (asistencial) para la población de la tercera edad y la economía informal excluida de la Seguridad Social, financiada con recursos fiscales, y Sistema de pensiones contributivas vinculadas al empleo, reformado bajo un modelo de 3 pilares (esquema híbrido): reparto con pensión mínima garantizada, ahorro individual obligatorio y ahorro individual voluntario. Las ventajas de tal modelo radican, inicialmente, en que conserva la solidaridad intergeneracional; se basa en esquemas de distribución de costos, con el respaldo del Estado en el fortalecimiento de la institución, y superaría las contradicciones de la reforma del IMSS-95. Más de 30 reformas se han realizado bajo este esquema en Europa, el Pacto de Toledo en España y en algunos sistemas estatales en México: Guanajuato, Aguascalientes, Nuevo León, estado de México y Coahuila. En su caso, debe reconocerse que un modelo como el propuesto para el caso del ISSSTE requiere de medidas necesarias:Ajustar los esquemas de aportaciones, incluyendo estímulos a la permanencia.Revisar los requisitos de edad y tiempo de servicio para los trabajadores, buscando una distribución de cargas entre generaciones.Reformar y fortalecer el sistema de ahorro para el retiro (SAR 92-ISSSTE, pero reformado) como pilar complementario del financiamiento de las pensiones. Cuenta de ahorro individual obligatorio.Ordenar, regular y transparentar los esquemas de ahorro complementarios (gremiales ya existentes), vinculándolos al pilar de capitalización individual ya existente (SAR 92). Cuenta de ahorro individual voluntario.Considerar al sistema de ahorro individual como esquema complementario al de reparto y atender sus deficiencias, entre ellas: reducir las comisiones que cobran las Afores, revisar el esquema de mercado de las rentas vitalicias, y revisar los esquemas de aportaciones y cuotas de los seguros médicos.Incorporar un esquema de estímulos al ahorro voluntario.Rescatar el sistema de atención a la salud del ISSSTE como un claro compromiso con todos los derechohabientes antes de iniciar la reforma Es irresponsable e inhumano proponer a los trabajadores que aporten más y permanezcan más tiempo en su vida laboral con servicios médicos tan deficientes. Remodelar, ampliar, transformar, modernizar equipo contratar persona especializado y fortalecer la medicina preventiva y los centros de detección y diagnóstico es un acuerdo indispensable si se tiene voluntad para darle viabilidad a la reforma con la participación de los trabajadores En materia de seguridad social no hay reformas de una vez y para siempre, se les debe concebir como parte de un proceso de construcción de acuerdos, más aún cuando las transiciones demográfica y epidemiológica nos exigen ajustes acordes con su evolución.La reforma del ISSSTE debe ser gradual informando con objetividad, desechando escenarios catastróficos y construyendo un proceso que permita a todos concebir y la reforma posible.En el esquema de TODOS PONEN se hace necesario definir con toda claridad es papel del Estado Mexicano en el rescate de la seguridad social y a partir de esa definición imaginar con toda responsabilidad las formulas que se deben elaborar para que los trabajadores pongan la parte que se necesita para ir poco a poco corrigiendo el problema estructural que el ISSSTE enfrentaJUBILADOS RECONOCER Y RESPETAR SUS DERECHOS el Gobierno debe aportar la cuota social para atender sus gastos médicos y comprometerse a contratar especialistas y a crear una red de estancias para personas de la tercera edad donde reciban orientaciones terapias y realicen actividades de prevención.TRABAJADORES ACTUALES ajustes al sistema de reparto aumentando aportaciones y creando esquemas de estímulos para la permanencia laboral, al mismo tiempo que los ahorros del SAR-issste 92 y otros fondos generales destinados a fortalecer el retiro caso de los trabajadores de la educación el FORTE, se utilizan como base de cuentas obligatorias individuales, administradas por una FINANCIERA PÜBLICA especializada en fondos de inversión para construir el pilar complementario o auxiliar en el financiamiento a la jubilación o pensión definida y establecida por el sistema de reparto o solidario. Debe quedar claro las cuentas individuales son para complementar la pensión no como base para definir las pensiones, pues en ninguna parte del mundo las cuentas individuales generan pensiones dignas. Se trata de hacer ajustes parametricos al sistema de reparto y aprovechar lo iniciado con el SAR-issste 92 para ayudar a financiar las jubilaciones y pensiones del sistema de reparto ajustado o reformado, así, el Estado seguiría siendo el responsable y garante de la seguridad social de sus trabajadores.LAS NUEVAS GENERACIONES mayor aportación edad de retiro a los 60 años y gradualmente hasta llegar a los 65( o 35 años de servicio y un proceso gradual para llegar a los 40) y cuentas individuales complementarias. Diseñar un capitulo especial de la ley para tipificar con toda claridad enfermedades profesionales y la protección al trabajador por riesgos de trabajo e invalidez parcial o totalTodos contribuyendo al rescate del ISSSTE, solidarios con sus trabajadores para que puedan revisar y mejorar sus condiciones de trabajo y de vida. Todos con el Congreso de la Unión para impulsar una Reforma Fiscal de fondo, justa y equitativa que simplifique y transparente; que todos paguen impuestos pero que cada quien lo haga de acuerdo a lo que gana. La reforma del issste debe servir para garantizar una mejor redistribución del ingreso y nunca para empobrecer y pauperizar a los viejos del futuro que ya es presente. No permitamos que se sigan privatizando las ganancias y socializando las perdidas y mucho menos que se utilice la difícil situación por la que atraviesa el issste para el pago de facturas por apoyos en campaña, basta ver a Coppel como afore.En resumen se trata de construir una propuesta alternativa que contribuya a corregir los problemas estructurales que tiene el Instituto responsable de la seguridad social de los servidores públicos, con responsabilidad concientes del impacto que las jubilaciones y las pensiones tienen en las familias, alejada de visiones monetaristas o economícistas, la salud financiera del pías no puede ni debe fincarse en la pauperización de los trabajadores y sus familias. Por ello la reforma debe tener como principios el de ser equitativa y justa.FRATERNALMENTEPOR LA UNIDAD Y DEMOCRACIA SINDICALMOVIMIENTO DEMOCRATICO NUEVO SINDICALISMO-SNTEDarán Afores pobre pensión Reforma 19-febrero-2007Según la Consar, la generación que empezó a cotizar en 1997 no habrá aportado lo necesario para una pensión dentro del estándar internacional (Por Mónica Ramírez)La mayoría de la primera generación de jubilados bajo el esquema de Afores sólo podrá alcanzar una pensión máxima del 26 % ciento de su último sueldo, según un estudio de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (CONSAR).Esta generación es aquella que empezó a cotizar a su cuenta individual en 1997, cuando inició el sistema de pensiones de las Afores. Se trata de 7.2 millones de trabajadores, el 62 % de esta primera generación que CONSAR prevé se jubilen en 30 años.Esto se deberá a que al término de su vida laboral, estos afiliados a las Afores tendrán tasas de densidad de cotización menores al 50 por ciento, es decir, habrán realizado menos de la mitad de las aportaciones proyectadas para tener una pensión dentro de los estándares internacionales (entre 60 y 70 por ciento del último salario).La CONSAR advierte que la opción del trabajo informal tendrá consecuencias negativas en los programas de retiro."Para un trabajador de bajos ingresos pasar una cuarta parte de su vida en la informalidad puede implicar una reducción en su tasa de reemplazo de 42 puntos porcentuales (dependiendo del rendimiento real de su cuenta); esto es, una pensión 48 % inferior", comentan los autores en una de sus conclusiones.Un tercio de los registrados no tendrá derecho a pensión, ya sea por invalidez o fallecimiento, indica el Análisis del Efecto sobre las Pensiones de los Trabajadores derivado de las Reformas 1997 2005.Por su parte, sólo 23 % tendrá una pensión mayor al 64 % de su último sueldo, pues su densidad de cotización estará entre 75 y 100 % de su vida laboral.Según la información, el 52 % de los afiliados al sistema de Afores apenas podrá cotizar la mitad de su vida laboral. El 88 % de los afiliados de esta generación percibe ingresos de menos de 5 salarios mínimos, es decir, la mayor parte tienen un perfil de ingreso bajo.Según el estudio, los beneficiados del cambio de esquema de pensión será la generación de transición, a la que pertenecen poco más de 14 millones de personas. Carlos Soto, asesor actuarial del IMSS, considera que la tasa de reemplazo calculada por la CONSAR es demasiado alta y que, en el mejor de los casos, las Afores generarán una pensión igual a dos veces el salario mínimo.

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