RAZONES Y SINRRAZONES

Las conversaciones que sostienen amigos, compañeros de trabajo, taxistas amén de las propias de estudiantes, amas de casa, extraños que coinciden por alguna razón en cualquier lugar del entorno local, regional y/o nacional se resumen en una constante; la situación esta del carajo, las cosas están mal y de malas y casi todos coinciden en señalar como culpable al gobierno (federal, local y municipal). Las críticas concurren en afirmar lo mal que se encuentra la seguridad pública, la impunidad de la que gozan quienes delinquen y mas, la patente de corzo con la actúan quienes usan a las instituciones para fines propios, partidarios o de grupo. De las diatribas no escapa la economía y las políticas públicas en la materia, la ineficiencia y la ineficacia recaudatoria del gobierno federal que permite la evasión de fiscal de las grandes empresas nacionales y transnacionales, y que adicionalmente, no incorpora a la política recaudatoria a la economía informal y castiga con impuesto tras impuesto, a quienes trabajan de manera independiente lo mismo que a las pequeñas y medianas empresas entre las que se encuentran las familiares. Los particulares y la sociedad no cejan de denostar la mala calidad con la que se producen bienes y servicios a cargo del gobierno, entre ellos los de la seguridad social, las del servicio eléctrico, carreteras y puentes locales y regionales, puertos aéreos y marinos sin dejar de quejarse por la carencia y la mala calidad del agua aunque los ciudadanos paguen por ella, el deficiente asfalto que recubre las vialidades citadinas, el deficiente alcantarillado lo mismo que la deplorable situación en la que están mercados, hospitales, guarderías públicas, panteones.
Que la justicia se compra y se vende al mejor postor y que en ese tráfico propiciado por toda la estructura burocrática –incluida lo mismo la representación social por el ministerio público que la imposición de las penas por los jueces–, los más perjudicados son los más pobres, es una de las denuncias recurrentes que mayor agravio causan a la sociedad.
Mención por separado merecen las quejas de madres y padres de familia sobre la pésima calidad con la que el gobierno cumple la obligación constitucional para que el Estado preste los servicios de educación básica y normal y la recurrencia de los mismos a particulares para suplir deficiencias gubernamentales.
Indigna a muchos sectores de la sociedad ,el maniqueísmo político con él se conducen autoridades cuando, lo mismo intentan causar pánico en la población manipulando fallas del sistema de agua potable Cutzamala que, cuando, magnificando una epidemia generan perjuicios inconmensurables en la economía de los trabajadores lo mismo que en la de la nación, tanto cuanto sostienen alianzas políticas a toda costa, con perpetuos líderes sindicales venales para mantener el statu quo sin importarles que con ello violen la ley o cuando alientan por un lado a una expresión político sindical en contra de otra, incluidas las identificadas con la disidencia lo mismo que con la institucional, o cuando azuzan a esos trabajadores en contra de otras autoridades para favorecer a sus intereses, recurriendo al uso de la fuerza para volver a la normalidad cuando los movimientos se radicalizan o se tornan independientes.
Las charlas concluyen en lo mismo; personas, grupos sociales de diferente naturaleza, color, filiación política y /o religiosa se encuentran inconformes con la situación actual, con los gobiernos emanados de la reacción lo mismo que con los de la revolución institucionalizada o con la que pretendiera ser democrática, con los partidos políticos y su expresión de gobierno, con la partidocracia, con los grupos sociales independientes o supuestamente independientes lo mismo que con los aliados a los gobiernos bicolores o tricolores, con los ricos o con los pretendidamente ricos lo mismo que con sus lacayos, con los medios que lucran con la información, la deforman para su propio beneficio, magnifican las desgracias, deforman valores, inconformes con la religión y con los ministros del culto católico, apostólico y romano quienes en nombre de dios, alquilan conciencias y prodigan bendiciones a quienes les entregan pingues limosnas con las que pretenden comprar el reino los cielos. Apuestan, auguran, si las cosas no cambian, un nuevo movimiento armado de pronóstico reservado en el que destacan que incluso las clases medias, sufrirán las consecuencias por años de usos y abusos en detrimento de los que menos tienen.
Y en ese contexto y sin faltarles razones y criticárseles sinrrazones, los trabajadores de la educación integrantes del Consejo Democrático Magisterial Poblano recuren a medidas que justifican mediante el amparo de sus propios razonamientos: las trampas legales para generar una dirección emanada de su movimiento siempre les harán fracasar por enfrentar a una organización nacional, el SNTE, protegido por la legislación laboral nacional y por acuerdos internacionales en materia de trabajo y por los pactos políticos con los gobiernos federales (PRI–PAN) y “razonan” no tienen de otra más que la de enfrentar a sus opositores radicalizando sus posiciones aunque en el camino afecten a niñas, niños y preadolescentes, quienes de todas formas son perjudicados por los institucionales cuando en aras del clientelismo político–sindical, líderes del SNTE y autoridades solapan faltas justificadas por usos y costumbres, y, a pesar de que en el camino de una pretendida democratización de su gremio, sean brutalmente reprimidos por autoridades de gobierno que presuntamente razonan, que los del CDMP se buscaron por cometer delitos.
En esa vorágine más valdría que todos los actores políticos buscaran caminos de solución mediante la adopción de mecanismos legales, que fuesen fielmente cumplidos por todos incluidas las autoridades de los diferentes niveles de gobierno para que el gremio local gozase de una representatividad de acuerdo al deseo democrático de sus trabajadores, para que las autoridades locales, patrones sustitutos de los trabajadores de origen federal, trataran con una representación local y no se enfrentasen en con un sindicato nacional y para que las políticas educativas obedecieran lo mismo que los calendarios escolares a necesidades locales y/o regionales en su caso, y se adoptasen por los interesados con base en las necesidades de escuelas, municipios, Estados y/o regiones.

No hay comentarios: