LIBROS PROHIBIDOS

Maestros

Los resultados obtenidos por quienes sustentaron el Examen Nacional de Habilidades y Competencias Docentes confirman lo que ya sabíamos: Que son los trabajadores de la educación frente a grupo los responsables de la mala calidad con la que se forman niñas, niños, jóvenes y jovencitas si partimos de la conseja popular que señala que nadie puede enseñar lo que no sabe. De tal palo tal astilla.

Pero y aunque sí de manera individual los trabajadores de la educación tienen una gran responsabilidad, no escapa al juicio de los mortales la que corresponde al sistema nacional de formación de docentes, la que es propia del sistema educativo nacional y la de quien los solapa por encima del cumplimiento de su compromiso, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

Que reprueben un examen de conocimientos y habilidades 7 de cada 10 licenciados en educación de las especialidades en concurso aspirantes al servicio púbico recién egresados de las escuela formadoras de docentes y que sólo cuatro de cada diez de los que estando en servicio concursaron para obtener una plaza, muestra las miserias de una alianza vergonzante entre los responsables de las políticas públicas de nuestra Nación y de quienes al servicio de la administración en turno, líderes de un gremio –SNTE-, que jefatura a más de un millón seiscientos mil trabajadores de la educación, hacen todo lo necesario por incrementar las percepciones de quienes miembros y no de su gremio, forman la aristocracia de los trabajadores de los Estados Unidos Mexicanos.

Pero no se crea que esta sea una primera llamada sobre el prolegómeno que nos ocupa. Ya con anterioridad (y de manera habitual) los resultados de los exámenes presentados por quienes inscritos en Carrera Magisterial desean promoverse –o ingresar- muestran que hasta en un noventa y cinco por ciento de quienes los sustentan los reprueban.
Los resultados obtenidos por niñas, niños, jóvenes y jovencitas en otras evaluaciones refuerzan la premisa formulada en el párrafo inicial. Así lo muestran los saldos negativos que "conquistan" los referidos en La Evaluación Nacional del Logro Académico en los Centros de Estudios (ENLACE) y en El Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes (PISA).

Para muestra basta un botón: los estudiantes (de 15 años) de México, de la República Mexicana, de los Estados Unidos Mexicanos que presentaron la evaluación 2006 de PISA ubicaron a nuestra Nación en la posición 49 de 57 países, miembros y no de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que se sometieron en 2006 a este programa internacional con énfasis en ciencias. Ubicados en el sector 3 de la tabla de resultados, coloreada de amarillo y con la notación de "estadísticamente significativamente por debajo del promedio de la OCDE, los adolescentes connacionales obtuvieron 410 puntos en promedio, 153 puntos menos que Finlandia (563) país que ocupó el primer sitio y tan sólo 88 puntos más que Kirguistán (322), Nación que ocupo el puesto 57. Aún cuando comparten honores en el tercer bloque, los estudiantes de 15 años de Chile y Uruguay obtuvieron 28 y 18 puntos más (438 y 428 respectivamente) que los oriundos del cuerno de la abundancia pero superando a sus homólogos de Argentina (391), Brasil (390) y Colombia (388) por 19, 20 y 22 puntos, quienes ocupan los lugares 51, 52 y 53 de la tabla.

Los resultados obtenidos por los nuestros son dramáticos: El 18.2 por ciento de los sustentantes se encuentran en un nivel inferior al uno, (nivel) en el que los estudiantes pueden sólo dar explicaciones científicas que son obvias y en el que se ubica el 32.8 por ciento del total. En el nivel 2 en el que se posiciona el 30.8 por ciento de los examinados se "poseen habilidades para dar explicaciones que les son familiares o para deducir explicaciones basados en investigaciones sencillas", en el nivel 3 se ubica al 14.8 por ciento y ellos "pueden seleccionar hechos y aplicar modelos sencillos o estrategias de investigación", en el 4, nivel en el que los estudiantes "pueden reflexionar sobre sus acciones y comunicar decisiones usando conocimientos y evidencias científicas" tenemos al 3.2 de los que presentaron la prueba, en el 5 en el que los estudiantes "pueden dar explicaciones basándose en evidencias y argumentar basándose en su análisis crítico" a sólo 0. 3 por ciento y en el 6, en el que los estudiantes pueden elaborar recomendaciones t tomar decisiones a situaciones personales, socioeconómicos o globales al 0 por ciento.
En resumen o se cambia la forma de instrumentar políticas públicas en materia educativa, entre ellas las de planes y programas, se somete a evaluaciones rigurosas a los trabajadores de la educación frente a grupo y se condiciona permanencia en el trabajo y salario con base en resultados los obtenidos o estamos condenados a vivir en las condiciones actuales y a seguir con los mismos resultados.

De tal palo tal astilla.

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